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El fin del RGEU: qué significa la derogación aplazada y el camino hacia el Código de la Construcción de Portugal

Pocas normas han marcado tanto la construcción portuguesa como el Reglamento General de las Edificaciones Urbanas (RGEU), aprobado por el Decreto-Lei n.º 38382, de 7 de agosto de 1951. Durante más de siete décadas, fue en él donde proyectistas y ayuntamientos (câmaras municipais) encontraron los mínimos de habitabilidad: alturas libres, superficies de las habitaciones, iluminación natural y ventilación. La reforma urbanística Simplex decretó su fin, y varias fuentes dieron la derogación por consumada el 1 de junio de 2026. La realidad jurídica es otra: en julio de 2026, el RGEU sigue en vigor — y así seguirá hasta la entrada en vigor de la nueva reglamentación técnica de la edificación, en el camino hacia el futuro Código de la Construcción de Portugal (Código da Construção).

En un tema en el que abunda la información contradictoria, la precisión importa. En este artículo explicamos qué se decidió realmente, qué cambió el Decreto-Lei n.º 108/2026 en mayo de 2026, qué reglas técnicas se aplican hoy a los proyectos — incluidos los requisitos NZEB en los edificios nuevos — y en qué punto está la preparación del Código de la Construcción. Este seguimiento permanente de la legislación es el que CertiAmb asegura en sus proyectos de arquitectura y licencias.

Un reglamento de 1951 que moldeó la construcción portuguesa

El RGEU nació para garantizar condiciones mínimas de seguridad y salubridad en las edificaciones urbanas, con una lógica prescriptiva sencilla de comprobar: cumplida la regla, el edificio es conforme. Entre sus disposiciones más conocidas figuran:

  • una altura mínima de 2,70 m entre plantas en las viviendas, con una altura libre nunca inferior a 2,40 m (artículo 65.º);
  • superficies mínimas para las habitaciones (artículo 66.º);
  • huecos de iluminación con una superficie no inferior a una décima parte de la superficie de la habitación (artículo 71.º);
  • reglas generales de ventilación, patios, retranqueos y salubridad del emplazamiento.

A lo largo de las décadas, sin embargo, el RGEU fue quedando progresivamente vaciado por normativas sectoriales más exigentes y técnicamente más avanzadas: la térmica pasó al sistema de certificación energética, la acústica al Reglamento de los Requisitos Acústicos de los Edificios (RRAE), la seguridad contra incendios al régimen SCIE, el abastecimiento de agua y el drenaje de aguas residuales de los edificios al Reglamento General de los Sistemas Públicos y Prediales de Distribución de Agua y de Drenaje de Aguas Residuales (RGSPPDADAR) y el proyecto de estructuras al universo de los Eurocódigos — una evolución que describimos en nuestro artículo sobre estructuras. Le quedaba, sobre todo, el núcleo de la habitabilidad — y es precisamente ese núcleo el que la futura reglamentación pretende repensar.

La derogación decretada por la reforma Simplex

El Decreto-Lei n.º 10/2024, de 8 de janeiro, que materializó el llamado Simplex Urbanístico y cambió profundamente el régimen de licencias — cambios que analizamos en nuestro artículo sobre las obras exentas de control previo —, decretó, en su artículo 25.º, la derogación del RGEU con efectos a 1 de junio de 2026. Hasta esa fecha, los colegios profesionales competentes definirían, en el marco del desarrollo del Código de la Construcción, las reglas técnicas que considerasen adecuadas para la preparación de los proyectos de edificaciones urbanas.

La intención del legislador era clara: sustituir un reglamento prescriptivo de 1951 por reglas modernas, orientadas al rendimiento y consolidadas en un único código. El problema era el calendario — la fecha límite se acercaba sin que existiera la nueva reglamentación técnica, lo que habría eliminado el referente de habitabilidad sin nada que lo sustituyera.

Mayo de 2026: la derogación aplazada por el Decreto-Lei n.º 108/2026

La respuesta llegó con el Decreto-Lei n.º 108/2026, de 29 de maio — la norma que efectúa la 21.ª modificación del RJUE y que, de forma menos comentada, efectúa también la 17.ª modificación del propio RGEU y la primera modificación del Decreto-Lei n.º 10/2024. El artículo 25.º de este último establece ahora que la derogación del RGEU produce efectos con la entrada en vigor de la norma que establezca la reglamentación técnica de la edificación — reglas que se elaborarán sobre la base de las aportaciones de los colegios profesionales competentes.

El detalle decisivo está en las reglas de entrada en vigor. Mientras que la generalidad del Decreto-Lei n.º 108/2026 solo entra en vigor el 3 de agosto de 2026, las modificaciones del Decreto-Lei n.º 10/2024 produjeron efectos el 1 de junio de 2026 — precisamente el día en que la derogación del RGEU debía empezar a producir efectos. En la práctica, el RGEU se mantuvo aplicable en todo momento: la derogación sigue decretada, pero sin fecha fija, dependiente de la entrada en vigor de la futura reglamentación técnica de la edificación.

Qué está en vigor hoy, en julio de 2026

Para quien tiene proyectos en preparación o en fase de análisis municipal, el panorama es el siguiente:

  • el RGEU se aplica íntegramente, en las materias que sigue rigiendo — habitabilidad, salubridad y disposiciones constructivas generales;
  • se mantienen los regímenes técnicos sectoriales: certificación energética (Decreto-Lei n.º 101-D/2020), acústica (RRAE), seguridad contra incendios (SCIE), redes de agua de los edificios (RGSPPDADAR) y reglamentación estructural;
  • el RJUE mantiene su redacción actual hasta el 3 de agosto de 2026, fecha en que entran en vigor las modificaciones introducidas por el Decreto-Lei n.º 108/2026 — incluida la nueva redacción del artículo 129.º del RGEU, que exigirá, en las ampliaciones o transformaciones que aumenten las cargas transmitidas a los elementos no transformados de la edificación o a sus cimentaciones, un proyecto de estabilidad estructural acompañado de un término de responsabilidad firmado por un técnico habilitado;
  • en cuanto a los expedientes pendientes, el nuevo régimen se aplica a los procedimientos iniciados después del 3 de agosto y a los que, en esa fecha, aún se encuentren en fase de saneamiento y análisis preliminar (artículo 12.º del Decreto-Lei n.º 108/2026).

Una nota adicional relevante para los técnicos: la relación de disposiciones legales y reglamentarias que deben observarse en los proyectos se publicará en la plataforma SILUC — el Sistema de Información sobre Legislación de Urbanismo y Construcción, asumida por el Decreto-Lei n.º 108/2026 como base de referencia.

El camino hacia el Código de la Construcción

El Código de la Construcción es el proyecto de consolidar en una única norma el centenar aproximado de instrumentos técnicos que hoy rigen el sector — del RGEU a las normativas sectoriales —, en un trabajo coordinado por el IMPIC con el apoyo técnico del LNEC y la participación de múltiples áreas de gobierno y decenas de entidades públicas. La ambición es doble: simplificar y armonizar un edificio normativo disperso, y pasar de reglas prescriptivas fijas a exigencias de rendimiento, en línea con la práctica europea.

En cuanto al calendario, se impone la prudencia. El objetivo político inicial apuntaba a concluir los trabajos durante 2026 pero, en el momento de redactar este artículo, no se ha publicado ninguna norma ni existe una fecha vinculante. Con el Decreto-Lei n.º 108/2026, el legislador retiró deliberadamente la presión de la fecha límite: el RGEU sigue en vigor hasta que el nuevo marco esté listo, sin vacío normativo por el camino — y los colegios profesionales participan en la definición de las nuevas reglas técnicas.

La dimensión energética: NZEB hoy, edificios ZEB en el horizonte

Mientras el núcleo de la habitabilidad espera la nueva reglamentación, el listón técnico de los edificios nuevos lo fija cada vez más la legislación energética. Desde 2021, los edificios nuevos deben cumplir el estándar NZEB — edificios de consumo de energía casi nulo — en virtud del Decreto-Lei n.º 101-D/2020. Y la Directiva (UE) 2024/1275, cuyo plazo de transposición venció el 29 de mayo de 2026, eleva la exigencia a los edificios de cero emisiones (ZEB): los nuevos edificios públicos desde el 1 de enero de 2028 y todos los edificios nuevos desde el 1 de enero de 2030. Analizamos este calendario en detalle en nuestro artículo sobre la certificación energética y la nueva EPBD.

Impacto práctico: cómo conducir los proyectos en 2026

La experiencia reciente muestra que la confusión en torno al «fin del RGEU» ya está produciendo errores evitables. Los principales riesgos que hay que controlar:

  • asumir que el RGEU «desapareció» y proyectar por debajo de los mínimos de habitabilidad — el camino más corto hacia una denegación o, peor, hacia una edificación que necesite correcciones o legalización;
  • omitir el RGEU en los términos de responsabilidad técnica y en las justificaciones del proyecto cuando sigue siendo norma vigente;
  • pasar por alto los cambios que entran en vigor el 3 de agosto de 2026 — tanto los procedimentales como la nueva redacción del artículo 129.º del RGEU, relevante en las ampliaciones;
  • tratar la normativa sectorial como estática, cuando la vertiente energética está en plena transición hacia el estándar ZEB;
  • no seguir las portarias de desarrollo previstas en el nuevo marco del RJUE, que detallarán la instrucción de las solicitudes y las plataformas.

En los proyectos con licencia en tramitación, la regla de oro es doble: cumplir el marco vigente en la fecha de cada presentación y anticipar el marco que estará en vigor cuando la obra se ejecute y se utilice. Esa es la lógica que aplicamos en la coordinación entre la arquitectura y las especialidades de ingeniería — del marco general de la licencia de obras al detalle de cada proyecto de especialidad de ingeniería.

Preguntas frecuentes

¿Ya se ha derogado el RGEU?
La derogación fue decretada por el Decreto-Lei n.º 10/2024, con efectos previstos para el 1 de junio de 2026, pero nunca llegó a producir efectos: el Decreto-Lei n.º 108/2026 la vinculó a la entrada en vigor de la futura norma que definirá las normas técnicas aplicables a la edificación. En julio de 2026, el RGEU está en vigor.

¿Qué reglas técnicas se aplican a un proyecto presentado hoy?
El RGEU, en las materias que sigue rigiendo, junto con la normativa sectorial en vigor — SCE, RRAE, SCIE, RGSPPDADAR y reglamentación estructural —, además del plan director municipal (PDM) y los reglamentos municipales aplicables.

¿Qué cambia el 3 de agosto de 2026?
Entra en vigor la generalidad del Decreto-Lei n.º 108/2026: las modificaciones procedimentales del RJUE y la 17.ª modificación del RGEU, cuyo artículo 129.º, en su nueva redacción, exige un proyecto de estabilidad estructural, con término de responsabilidad técnica, en las ampliaciones o transformaciones que aumenten las cargas transmitidas a los elementos no transformados de la edificación o a sus cimentaciones.

¿Qué es el Código de la Construcción y cuándo entrará en vigor?
Es la consolidación, en una única norma orientada al rendimiento, de alrededor de un centenar de instrumentos técnicos de la construcción, coordinada por el IMPIC con el apoyo del LNEC. Hasta la fecha no se ha publicado ninguna norma ni existe una fecha vinculante; la derogación del RGEU solo producirá efectos cuando entre en vigor la nueva reglamentación técnica.

¿Se ven afectados los expedientes pendientes en los ayuntamientos?
El Decreto-Lei n.º 108/2026 se aplica a los procedimientos iniciados tras su entrada en vigor y a los que aún se encuentren en fase de saneamiento y análisis preliminar. En cuanto a las reglas técnicas de proyecto, nada cambia por ahora: el RGEU sigue siendo aplicable.

Notas finales

El «fin del RGEU» es un proceso, no un acontecimiento: la derogación está decretada, pero solo operará cuando exista la nueva reglamentación técnica de la edificación — y, hasta entonces, el reglamento de 1951 sigue siendo ley. Entre los cambios que entran en vigor el 3 de agosto de 2026 y la transición energética hacia los edificios ZEB, lo esencial es no perder el paso de las fechas y de los requisitos aplicables a cada fase del proyecto. Si tiene un proyecto en preparación y quiere la certeza de que cumple el marco técnico y normativo — el de hoy y el que viene —, hable con el equipo de CertiAmb.